9 de mayo de 2008

PRIMERO DE LA E.S.O.

Pues es un verdadero problema para algunos padres cuando les llega este momento a nuestros hijos. Los chicos de 12-13 años de repente se encuentran en un mundo de adolescentes. Están en el "insti" y se creen mayorcísimos y se vuelven superexigentes de lo que ellos creen que necesitan.
Hay que parar esta situación como sea. Una conversación a tiempo merece la pena. Hay que centrarles y hacerles ver cuales deben ser sus prioridades y sus obligaciones. Si es necesario- y realmente es necesario- se les castiga con la retirada de sus privilegios : el ordenador, el móvil, el mp3, las llamaditas por teléfono, las salidas al burguer... Van a tener tiempo con 15-16 años de hacer todas las cosas propias de la adolescencia. No hay que adelantar las cosas. A veces los propios padres lo fomentamos. Necesitan nuestra paciencia, nuestra comprensión y nuestra ayuda para superar esta fase de falta de autoconfianza. En nuestra mano está su autoestima. Debemos hacer malabarismos para potenciar su capacidad de resolver problemas por sí mismos y al mismo tiempo ayudarles en determinados problemas.
No me considero una experta, pero acabo de superar, o empezar a superar un pequeño bache, de los muchos que tendré y estoy orgullosa de mi hija por cómo ha reaccionado. Un beso, mi niña

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