18 de junio de 2011

Trabajo en Equipo



Podemos creer en ello o no, pero es un hecho comprobado. Cuando se juntan una serie de personas con un objetivo común en la búsqueda por hacer el bien a otro ser humano, nace el éxito. El secreto es el respeto mutuo por el trabajo del otro y sobre todo al paciente por encima de todo. No se deben escatimar recursos, humanos ni materiales. Se puede no disponer de todos los medios, pero peor es tenerlos y no usarlos. Y hay que saber ser lo suficientemente honesto para delimitar nuestra capacidad.
Un buen trabajo de enfermería, auxiliares y celadores ayuda y contribuye al éxito de una intervención, donde habitualmente se llevan el reconocimiento los cirujanos y un poquito los anestesiólogos.
No, no me olvido de las empleadas de la limpieza, sin ellas no podríamos trabajar. Y por supuesto nuestros queridos administrativos que diariamente lidian con caracteres muy diversos, con la tediosa burocracia y con la sorpresiva informática.
Aún hay más, los farmacéuticos, técnicos de rayos y laboratorio,fisios y S. de mantenimiento, vigilantes...
Y obviamente todos los especialistas médicos que nos ayudan a entender con más precisión los entresijos de nuestro cuerpo y nuestra mente.
Todos ellos son necesarios.
Para todos ellos un brindis por su trabajo y toda mi admiración para seguir haciéndolo con entusiasmo y profesionalidad en estos tiempos tan difíciles que corren.
El futuro de la medicina tal y cómo la concebimos ahora está en entredicho. Creo que grandes cambios se avecinan.
Pero no olvidemos nunca todo nuestro importante trabajo que hemos hecho en este mundo.
Publicar un comentario en la entrada