19 de febrero de 2012

El Mundo Amarillo



Yo también confieso ( como dice todo el mundo) que suelo huir de los llamados libros de autoayuda. He leído 3 en mi vida. Y confieso también que aunque los leí sin buscar ayuda, encontré reflexiones y pensamientos colectivos bastante cercanos, los cuales resultaron realmente reconfortantes en algunos aspectos y puede que me ayudaran a llevar a mi conciencia determinados sentimientos, determinadas conductas, que estaban en mi subconsciente o que desarrollaba de forma intuitiva. Creo que el fundamento de la manera de escribir de Albert, tan positiva, con tanta autoconfianza, es lo que atrae y convence. Es verdad que todo está en uno mismo, aunque a veces necesitemos que una voz fuera de nosotros nos abra los ojos para recuperar la fe o poder ver lo que tenemos delante. Es nuestra propia conciencia a través de los labios de un amigo, un familiar o un simple desconocido.
Me quedo con los amarillos, aunque pasan por mi propia adaptación. No me quedo con las listas ni la numerología. No creo que mi vida sea un conjunto de listas , ni que necesariamente esas listas deban ser de un número exacto de items. Si creo en que esas son las listas de Albert, las que le funcionan, las que le han hecho ser él y lo respeto, lo admiro. Pero yo tengo mi propia fórmula para sobrevivir, aunque no se pueda escribir. Y también tengo MIS AMARILLOS, no sé si son 3 o 23, no me lo planteo, según los descubro, me quedo con ellos, sin etiquetas, sin requisitos...¿Quieres ser mi amarillo?
Publicar un comentario en la entrada