13 de marzo de 2012

Hay días redondos

El domingo leía tranquilamente en la cama escuchando placidamente a Ōlafur Arnalds cuando recibo vía twitter el chivatazo: ¡¡¡mañana actúa en el Teatro Lara!!!, ¡¡¡ representación única!!!!! Así que a las doce de la noche saqué las entradas ( es que internet es una maravilla)






Y allá fuimos . Lunes,  21:30h, Teatro Lara
Cuando llegamos allí , mi santo y yo tuvimos algo de reparo, la media de edad era de 23 años. Mucha gafapasta, ropa informal y pelos engominados...  Y mucho smartphone encendido con twitter y facebook. Y yo dudando entre pantalón o vestido... Decididamente los desfasados éramos nosotros, pero a mi me daba igual, yo me sentía genial.


ENTRADA, incluía una cervecita
La entrada al teatro, módica, incluía una consumición de cervecita





En primer lugar hablemos del teatro. Carismático sin lugar a dudas, decimonónico, en Islandia no debe haber muchos teatros como éste ya que Ólafur no paraba de decir que era un teatro "beautiful" en su inglés con un acento "islandés" y dicharachero. Resulta especial poder escuchar la deliciosa música de Ólafaur fusión entre lo clásico y la electrónica. En principio pongo una pega, al comprar la entrada por internet, elegí butaca - la más cara- ya que te la vendían como de mejor visibilidad, sin embargo nos tocó al final del patio de butacas (fila 14) y en una esquina (asientos 25 y 27) y detrás de dos hermosas columnas. ¡Para eso podía haber elegido el palco¡¡!. Luego pongo otra pega a los organizadores del teatro que permitían entrar y salir sin ton ni son, con el consecuente ruido en un teatro antíguo con el suelo de madera que crujía más que el salón de mi abuela. Pero Ólafur estuvo genial, se ganó al público en el primer segundo con su simpatía, sentido del humor y con su invitación a interactuar, haciéndonos cantar a todos juntos. Nuestra voces grabadas formaron parte del sonido de fondo de una de sus composiciones. Después entraron el violín y el Chelo, los cuales me gustaron muchísimo, especialmente el Chelo.
Fue breve, pero intenso. Música para sonreir al sol, por que yanollueve sobre Madrid.
Para rematar el día terminé de leer el tercer tomo de Murakami , 1Q84

Como es lógico continuidad de la fantástica historia de los tomos anteriores. Una extraña historia surrealista en la que la intriga, la dureza de la crueldad de una infancia incomprendida, el amor inocente, incondicional e inexplicable se imbrican en la figura de los dos protagonistas..., por mucho que aparezca un tercer personaje que resulta fundamental por otro lado, pero del que grotescamente nos alegramos de su declive. Mensaje final; la esperanza, la fe en uno mismo, luchar por lo que verdaderamente se ama.



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