10 de septiembre de 2009

AERONERVIOS

No entiendo la manía de algunos médicos de echarle la culpa a los pacientes de lo que les pasa o de atribuir a los nervios del paciente la causa de dichos males. En primer lugar, el que uno esté nervioso no significa que no le duela la espalda o la cabeza o la tripa. Pero incluso cuando uno está totalmente tranquilo, entregado, sosegado, resulta que tiene que estar nervioso porque lo dice el médico.
-si, sí. Está nerviosa, mire, mire. Tiene gases, se ve en la ecografía... (!gilipollas¡- pensé yo-.)
Maldita sea, pero si no me ha preguntado lo que he comido ni bebido, ni si se me ha muerto el canario o padezco de cáncer o sida o me han hecho una colonoscopia, pero estoy nerviosa porque lo dice él.
Si, es posible que algo tensa esté una cuando le hacen una ecografía vaginal, con ese aparato fálico que ya le gustaría a muchas, pero realmente no estaba nada nerviosa. Simplemente llevaba sin comer algo consistente 20 horas ( salvo una manzanita 2 horas antes y pequeña, y una lata de coca- cola media hora antes) . Esa actitud paternalista del típico ginecólogo prejubilado en jornada de compensación de tarde que da por hecho que toda mujer que va al médico está acojonada por si tiene algo. No soporto aquel que da todo por sentado. El que antes de preguntar ya lo sabe todo de uno y que además no escucha.
Así que , tíos, cada vez que os tiréis un pedo, o un eructo, sabed que ESTÁIS NERVIOSOS y SOIS UNOS HISTÉRICOS. Lo daré por hecho, sin preguntar.
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