8 de septiembre de 2009

Amar la Profesión

Realmente nuestra profesión no deja de ser en ocasiones hilarante, de forma que compensa de alguna manera otros momentos más áridos.
Allá iba yo,hoy, embutida en mi disfraz blanco de "médico de planta" para valorar un paciente que precisa una sedación para un procedimiento diagnóstico. Yo,muy profesional. Me encuentro con un agradable varón sentando en su cama, terminando de desayunar. No sé si es la edad del paciente, 78 años, su enfermedad de base (Ictus isquémico) o el nivel sociocultural del susodicho. O probablemente no es más que pura sinceridad. El caso es que después de estar un rato charlando amigablemente con él, colaborando conmigo en la exploración y explicándole lo que se le iba a hacer, me pregunta el enfermo:
- ¿Oiga, y esto va durar mucho?
- ¿Se refiere a lo que le vamos a hacer mañana? - dije yo.
- No, no, es que me estoy haciendo caca
Ante tal afirmación no me quedó más recurso que dar por finalizada la entrevista.
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